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Rotaract Centroamérica: Hambre Cero

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Ante la situación actual, debemos buscar mecanismos para conectarnos y salir adelante. Hoy, como rotaractors, líderes y tomadores de decisiones, estamos llamados a actuar. Para ello, la principal recomendación es no te enfríes, y, bajo esta premisa, compartimos las siguientes acciones para lograrlo:

CONTENIDO DE LA CANASTA

  • 750 mL de aceite vegetal
  • 10 paquetes de galletas
  • 400 g de cereal
  • 350 g de leche en polvo
  • 16 sobres de café instantáneo
  • 4 salsas para pasta
  • 4 lbs de arroz
  • 4 lbs de frijol
  • 4 lbs de harina de maíz
  • 1 lb de azúcar
  • 400 g de sal
  • 4 sopas instantáneas
  • 5 paquetes de fideos

#ThisRoundlsOnMe

En una conferencia llevada a cabo el 19 de marzo, la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, advirtió sobre el posible impacto económico de la pandemia de COVID-19, entre ellos un aumento del 10 % del desempleo y un incremento de 35 millones de personas en situación de pobreza (19 %) y 23.5 millones de personas en situación de pobreza extrema (33 %).

Hambre Cero nace como una iniciativa de Rotaract Santa Tecla ESEN, en colaboración con personas ajenas a Rotary, iniciativa privada y líderes comunitarios, como una medida paliativa para las familias que desde ya están siendo afectadas y que, por una u otra razón, no alcanzaron los beneficios ofrecidos por los gobiernos locales como respuesta a la crisis económica generada por la pandemia. Además, el espíritu de la iniciativa era reducir la necesidad de las personas afectadas de salir a la calle, mitigando así el riesgo de contagio por tener que exponerse al buscar alimento.

Inicialmente, el objetivo era entregar una ración alimenticia para 20 días, a 50 familias radicadas en el cantón Las Granadillas, comunidad que ya era apadrinada por el club. Para llevar a cabo el proyecto, el club desarrolló alianzas estratégicas con la plataforma Hugo, apalancándose de su plataforma de RSE Hugo Care, como centro de acopio de donaciones económicas. La recaudación fue un éxito, por lo que se alcanzó el objetivo inicial de $750 en aproximadamente 3 horas. Sin embargo, la ayuda no se detuvo y pronto el club tuvo que buscar nuevos beneficiarios.

El perfil de los beneficiarios para recibier el kit Hambre Cero incluye estar en situación de riesgo, sin empleo y no haber sido beneficiario de las ayudas gubernamentales. Para elegir las comunidades, se definieron 3 círculos de alcance:

  1. Primer círculo: comunidades con precedentes de colaboración con Rotaract Santa Tecla ESEN.

  2. Segundo círculo: comunidades con las que existen precedentes de colaboración con Rotary Santa Tecla.

  3. Tercer círculo: red de contactos de socios del club, que conozcan o residan en comunidades en riesgo.

Siguiendo los lineamientos de Rotary por los que se prioriza nuestra salud y bienestar, los socios de Rotaract establecieron una alianza estratégica con una empresa de courier y una cadena de supermercados, ambas locales, e implementaron el modelo de entrega remota, por el cual el supermercado prepara la canasta de entrega y la empresa de courier gestiona la logística de recepción y despacho.

En algún momento de la ejecución, los socios del club percibieron una desaceleración en el flujo de donativos. En este momento, los clubes San Salvador Cuscatlán y San Salvador Noroeste se unieron al proyecto, lo que le dio un nuevo empuje y alcance al proyecto. ¡Juntos podemos hacer más!

Hasta el día de hoy se han entregado ya más de 700 raciones alimenticias y se espera alcanzar el monto final de 914, con una ejecución que alcanza ya los $14,000, monto que supera cualquier ejecución previa del club. ¡Y vienen noticias aún mejores!

El lema de este año, Rotary conecta el mundo, resalta lo mágico que es ser rotario en un mundo en donde el cierre de fronteras no limita el alcance de nuestros proyectos y actividades de servicio. Hambre Cero no es la excepción.

La ONG Educar para no Migrar compartió información sobre comunidades en situación de riesgo a una socia del Club Guatemala de la Ermita, con quien habían trabajado antes. Al observar su realidad, los socios del club decidieron tomar acción y encontraron en Hambre Cero un modelo de trabajo para hacer llegar el apoyo.

De lo único que dependemos es de la iniciativa para buscar ayuda y motivar a los demás. (Jaime Bou)

De mano de la ONG, se hizo un levantamiento de datos que comprendía un objetivo bastante ambicioso: proveer a 1,035 familias en 5 comunidades diferentes, ubicadas en el perímetro de la ciudad capital, con una provisión alimenticia para 10 a 14 días. El principal criterio para elegir a los candidatos era que no tuvieran contador de energía eléctrica y que sus hijos no estuvieran inscritos en la escuela, lo que automáticamente los deja fuera de cualquier ayuda gubernamental.

En un principio, la meta parecía inalcanzable. Sin embargo, gracias a las buenas relaciones que existen entre los clubes Rotaract de Guatemala, se obtuvo el involucramiento y apoyo del Club Rotaract Ciudad de Guatemala y el Club Rotaract Uwara Kik, lo que generó «sinergias de un buen trabajo en equipo».

Hambre Cero se compone de 5 fases para atender progresivamente a las comunidades; a saber:

Fase Comunidad Familias Avance
1 San Rafael 18 100 %
2 Gallardo 50 100 %
3 Boca del Monte 55 100 %
4 El Porvenir 55 100 %
5 Jocotillo 857 0 %
Total 1,035 17 %

La primera fase fue ejecutada totalmente a través de la ONG; sin embargo, los socios de Rotaract identificaron escasa retroalimentación de quienes recibían la ayuda. Así que, además de los programas de Rotary con los que se busca establecer proyectos autosostenibles, se decidió hacer las entregas personalmente para asegurar la correcta ejecución y además para levantar un censo poblacional, a fin de crear una base de datos ocupacional que sea un auxiliar en la búsqueda de empleo, y que también incluya las condiciones de salud preexistentes para identificar la necesidad de medicamentos específico, sobre todo porque la crisis no acaba con la entrega de las bolsas.

No podemos dejar que el miedo nos paralice, cuando más nos necesitamos hacer brillar los colores rotarios que portamos. (Mafy Solís)

A medida que se llevan a cabo las entregas, los socios han encontrado mejores métodos para la repartición; por ejemplo, en las últimas dos se establecieron puntos de entrega adonde los beneficiaros se acercaban a recibir ayuda y anotarse. De esta manera se logró establecer un perímetro de seguridad que protegiera tanto a nuestros socios como a los beneficiarios al mantener el distanciamiento social, tomando la temperatura corporal a todos, aplicando alcohol en gel y entregando un par de guantes a cada persona.

Hambre Cero aún está en proceso de recaudación de fondos para la ejecución de la fase 5; a través del socio estratégico Imexvi y su división de bebidas se lanzó una plataforma mediante la cual se destinará la venta de sus productos para apoyar el proyecto Hambre Cero. Los socios Rotaract lo complementaron con una sana competencia entre los clubes participantes al ofrecer un estandarte al club que haga más ventas y, por tanto, ayude con un aporte mayor al proyecto.

Durante el proceso de profundización en el proyecto en ambos países, identificamos junto a los líderes una serie de factores claves que han hecho de esta experiencia un éxito desde toda perspectiva, los cuales comparto a continuación:

  1. Trabajo en equipo. Apertura para compartir el cómo de los proyectos que ejecutamos, no solo inspirando, sino habilitando a otros para que tomen acción y, a nivel local como sumando esfuerzos, logramos más y mejores resultados.

  2. Agilidad financiera. Identificar métodos de recaudación que no solo permitan concentrar las donaciones, sino que permitan también una rápida disponibilidad para ejecutarlas.

  3. Mercadeo eficaz. Apalancarse de plataformas que han incrementado su alcance e impacto detrás de la pandemia, como las empresas de e-commerce que faciliten, no solo la recaudación, sino la difusión de las actividades.

  4. Logística de distribución. Establecer alianzas con empresas que, dada la naturaleza de su industria, cuenten con la capacidad y licencia para preparar, transportar y entregar las raciones, así como para asegurar el cumplimiento de las medidas de seguridad para quienes entregan y para los beneficiarios.

En algo podemos estar de acuerdo: los resultados alcanzados bajo la bandera Hambre Cero no vienen de solo un club o una persona, sino de la suma de todos los esfuerzos de quienes de alguna manera estuvieron involucrados, incluidas las empresas patrocinadoras y los líderes comunitarios. En palabras de Barry Rasin, el paso más importante es tomar la iniciativa y convertirnos así en la inspiración para todos los demás. ¡Muchas felicidades!

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