Por Marcelo Zumelzu
Club Rotario Valle de Sula
Desde hace varios años, la Tamaleada Rotaria se ha consolidado como una hermosa costumbre que refleja el verdadero espíritu de servicio y fraternidad del Rotary en la capital industrial de Honduras. Cada Navidad, los clubes rotarios de San Pedro Sula se unen con un mismo propósito: llevar alimento, alegría y esperanza a quienes más lo necesitan.
En esta noble actividad participan activamente cuatro clubes hermanos: Rotary Club Valle de Sula, Rotary Club Usula, Rotary Club Merendón y Rotary Club San Pedro Sula, que suman esfuerzos, voluntades y corazones para recorrer las calles de la ciudad compartiendo mucho más que tamales. Este año se entregaron al menos 400 tamales, acompañados de sonrisas, abrazos y palabras de aliento que reconfortaron a niños, adultos y familias enteras.
Una parada especial y siempre significativa es la visita al Hospital Mario Catarino Rivas, donde pacientes, familiares y personal de salud reciben con gratitud este gesto solidario que ilumina su Navidad. La Tamaleada Rotaria no solo alimenta el cuerpo, sino también el espíritu, recordándonos que el servicio desinteresado y la unión hacen la diferencia. En cada tamal entregado viaja el mensaje de que juntos podemos sembrar esperanza y construir una sociedad más humana y solidaria.


