Por Amauris Ponce
Club Rotario Punta Cana
Este viaje por Rotary comenzó en el 12 de octubre de 1998, cuando, con un grupo de amigos en la universidad, fui invitado a fundar el Club Rotaract de Esperanza. Desde ese momento la causa rotaria ha sido mi prioridad. He sido secretario y luego presidente, lo que me ayudó a desarrollar un espíritu comprometido con el servicio. Esa etapa sentó las bases para una profunda conexión con los ideales rotarios.
Después de un tiempo, volví a la familia rotaria. En 2017 me sentí impulsado por el deseo de volver a formar clubes Interact y Rotaract. Inspirar a las nuevas generaciones para servir a los demás, transmitir la visión de un mundo mejor, construir amistades genuinas y el efecto transformador de Rotary son lo que impulsa a los rotarios.

Hoy en día estamos comprometidos con la formación de clubes Interact y Rotaract en Punta Cana. Y hacerlo con el apoyo de rotarios dedicados a crear un mundo mejor es un honor. Programas como RYLA, en que se forja el liderazgo y el compañerismo, permiten seguir apoyando a nuestros jóvenes trabajar a través de Rotary.
Ocupar la presidencia del Club Rotario Punta Cana Bávaro es un honor. Liderar este club y continuar comprometido con Dar de mí antes de pensar en mí es una obligación. Cada paso en Rotary ha sido una lección de vida y un refuerzo de mi convicción en el poder de servir. Me consta que la dedicación y el espíritu rotario dejan en uno un sello de amor, compromiso y servicio hacia los demás, lo que me anima a seguir invitando a muchos más a unirse en esta labor.
