MENSAJE DEL PRESIDENTE DE ROTARY INTERNATIONAL – AGOSTO 2026
La paz no surge por casualidad. Debe buscarse con voluntad, construirse con estrategia e integrarse
con intención en todo lo que emprendemos. Ese es el desafío que planteo este año al mundo rotario.
Desde hace mucho tiempo, Rotary considera la paz como una de sus áreas de interés. Pero creo que la paz debe ser algo más que una categoría de trabajo que reservemos para ciertos proyectos. Debe convertirse en el cristal a través del cual decidamos mirar siempre que planifiquemos algo, prestemos servicio y reflexionemos sobre qué tipo de resultados queremos alcanzar y dejar realmente.
El Instituto para la Economía y la Paz identifica ocho pilares de la paz positiva: un gobierno que funcione eficazmente, un ambiente empresarial sólido, la distribución equitativa de recursos, la aceptación de los derechos de los demás, las buenas relaciones con los vecinos, el libre flujo de información, altos niveles de capital humano y bajos niveles de corrupción.
Estos pilares describen las condiciones que hacen posible una paz duradera. Analizándolos con atención, veo un potencial enorme para Rotary. No porque nuestra labor promueva automáticamente la paz, sino porque puede hacerlo cuando actuamos de forma deliberada. Esa es la palabra clave: deliberada.
Un proyecto de suministro de agua, en sí mismo, no basta para construir la paz. Pero un proyecto de suministro de agua diseñado a partir de los pilares de la paz positiva —donde se plantee cómo el acceso equitativo a los recursos fortalece la confianza de la comunidad— puede empezar a sentar esas bases.
Un programa de capacitación profesional no es garantía de reconciliación. Pero un programa que, con intención, atraiga a comunidades divididas y las una en torno a oportunidades económicas compartidas puede ser el primer paso hacia ella. El proyecto no cambia. La intención, sí.
En Colombia, el programa Caminos hacia la Paz y la Prosperidad de Rotary es un ejemplo de cómo trasladar todo esto a la práctica. El programa, que se desarrolla en comunidades marcadas por décadas de conflicto armado y desplazamientos, combina el empoderamiento económico con la capacitación en resolución de conflictos y un proceso de reconciliación dirigido por la comunidad.
La paz no era un efecto secundario meramente anhelado. Era un elemento fundamental del diseño. Ese es el criterio que nos pido que sigamos. Al planificar tu próximo proyecto, independientemente de su área de interés, te invito a que te tomes un momento y te preguntes: ¿De qué manera contribuye a crear las condiciones necesarias para la paz?
Al hacerlo, consulta los Pilares de la Paz Positiva e identifica los puntos de contacto con tu labor. Luego, haz que esa conexión sea intencional. Comparte lo que vayas aprendiendo con el club, el distrito y la comunidad. Cuanto más hablemos de la paz, como una práctica más que como un destino, más irá calando de forma natural en todo lo que emprendamos.
No se trata de llevar a cabo otra tarea. Se trata de llevar a cabo nuestra tarea de otra manera: con más conciencia, más sentido de propósito y una visión más nítida del mundo que queremos construir. Cada proyecto de Rotary encierra un importante potencial. Nuestra tarea consiste en liberarlo, no por casualidad, sino por elección propia.
Yinka
Presidente de Rotary International