Por Shad Qudsi
Rotary Club Lake Atitlán
Situado en las tierras altas volcánicas del suroeste de Guatemala, el lago de Atitlán es uno de los lugares más impresionantes del mundo: un lago de cráter azul profundo rodeado por tres volcanes y comunidades indígenas de origen maya.
No obstante, las montañas que lo rodean cuentan una historia más difícil. Décadas de deforestación han dejado las laderas desnudas, lo que ha erosionado el suelo, amenazado las fuentes de agua y profundizado la pobreza.

Una Subvención Global de Rotary, GG2574529, está cambiando esa realidad. Patrocinada por el E-Club de San Diego y hospedada por el Club Rotario del lago de Atitlán, la subvención se asocia con dos organizaciones locales: WellKind Guatemala, que lidera los esfuerzos de reforestación utilizando imágenes satelitales y tecnología ArcGIS, y Tuik Ruch Lew, con tres décadas de presencia en la comunidad de Santiago y reconocida por distribuir estufas de leña eficientes a las familias locales.
El proyecto ya está en marcha. Se ha construido un vivero administrado por mujeres que cultivan especies de árboles nativos para distribuirlos a los agricultores. Los líderes comunitarios están identificando beneficiarios, muchos de ellos receptores de estufas.

Los agricultores no solo reciben capacitación para plantar árboles, sino también para podarlos de manera que generen ramas pequeñas que sirvan para alimentar las estufas eficientes, con lo que se cierra el ciclo entre reforestación y energía limpia.
Se plantarán quince mil árboles. Las montañas alrededor del lago de Atitlán están volviendo poco a poco a la vida.
