Por María Violeta Rizo Castillo
Club Rotario Matagalpa
El Club Rotario Matagalpa llevó a cabo una jornada de servicio en el Centro Neurocare, que atiende a niños que se encuentran dentro del espectro autista y otras condiciones del neurodesarrollo.
Con recursos propios, los socios del club asumieron el compromiso de donar pintura, utensilios y el trabajo requerido para transformar este espacio en un ambiente cálido, armonioso y acogedor.

Cada pared remozada con colores suaves representa mucho más que una mejora física: es una expresión de respeto, esperanza y amor hacia los niños. Esta experiencia permitió comprender la vulnerabilidad de estos niños y la de sus familias, quienes enfrentan diariamente grandes desafíos con admirable fortaleza.
Los rotarios, creemos que servir también significa dignificar los espacios donde se cuida, se aprende y se sueña. Cuando unimos manos y corazón, demostramos que el servicio transforma vidas, sabemos que cada acción, por sencilla que parezca, puede convertirse en una oportunidad para recordar que cada niño es valioso, merece respeto y tiene un futuro lleno de posibilidades.
Este proyecto no se limitó a la atención médica. Promovió la creación de entornos que favorezcan el desarrollo físico, emocional y psicológico de los niños. Un entorno adecuado puede favorecer el aprendizaje, la atención y la regulación emocional, especialmente cuando ha sido diseñado pensando en las necesidades de niños con necesidades especiales.
