Por Ricardo Arriaza
Presidente del Subcomité Polio Plus Distrito 4250
El pasado año 2025 era crucial en la estrategia final de la Iniciativa Global para la Erradicación de la Polio ―de la que Rotary International es miembro fundador desde 1988―, ya que para finales de 2025 se esperaba lograr la interrupción de la transmisión del poliovirus salvaje tipo 1, la primera meta tangible y definida para allanar el camino que nos lleve a la certificación y posterior erradicación de nuestra némesis: la polio.

Durante 2025 se confirmaron 41 casos de polio causada por el poliovirus salvaje tipo 1 (WPV1) en los países endémicos ampliamente conocidos (Afganistán y Pakistán): 24 hombres y 17 mujeres, terrible sin duda… 41 personas más afectadas por esta infame enfermedad.
Puede ser un aliciente saber que durante 2024 fueron 99 las personas confirmadas con este diagnóstico, lo cual significa un descenso muy significativo estadísticamente. Durante 2025 se documentaron 733 reportes (aún pendientes de confirmación), de los cuales 730 corresponden a los dos países endémicos, pero tres corresponden a Alemania (13 de octubre de 2025), un estado con índices de salubridad muy superiores a la media global y sin los comunes riesgos de las naciones en desarrollo, lo cual merece la pena analizarse muy detenidamente por las autoridades, ya que ese mismo escenario en nuestros países sería catastrófico.
Sin embargo, y a pesar de todos los encomiables esfuerzos realizados por las organizaciones, gobiernos y nuestros socios estratégicos durante el año anterior, ya tenemos el dato de 9 reportes durante el mes de enero de 2026 (hasta el 27 de enero), lo cual, de confirmarse, significará que nuestra meta de lograr la interrupción de la transmisión del virus para diciembre 2025 no ha sido alcanzada, por lo que irremediable e irrenunciablemente debemos redoblar esfuerzos para lograrlo durante 2026.
¿Necesitamos ayuda? Sí, sin duda.
¿Necesitamos más recursos económicos? Por supuesto que sí. Pero lo que más necesitamos es la voluntad y el deseo de cada rotario de impulsar proyectos para mejorar las condiciones de salubridad de las poblaciones, lo que incluye enfocarnos prioritariamente en las áreas de interés de Salud y Prevención de Enfermedades, Agua, Educación, Salud Materno-infantil, Ambiente y, sin duda alguna, Desarrollo Económico. Porque si no cambiamos el entorno social y si no mejoramos las condiciones de vida de los seres humanos más vulnerables, no habrá vacunas que alcancen, no habrá dinero suficiente ni habrá erradicación de la polio.
Sabiendo esto, comprendiendo la realidad actual y enfocándonos en la transformación del ambiente social junto con el aspecto biológico en el que el virus se transmite y, por supuesto, a la modificación de los factores de riesgo de los seres humanos susceptibles, entonces, y solo entonces, nuestros pueblos estarán libres del riesgo y no habrá polio ni habrá enfermedades infectocontagiosas como cólera, disentería, malaria, sarampión, síndrome diarreico y tantas otras patologías que son absolutamente prevenibles y que comparten los mismos factores generales de transmisibilidad que el poliovirus salvaje tipo 1, del cual pronto habremos de decir con orgullo rotario, todos juntos ¡lo hemos erradicado del mundo y con él, la polio!

