Por el bien común
Hace casi un año, les escribí mi primer mensaje como presidente del Consejo de Fiduciarios de La Fundación Rotaria, animándoles a ustedes y a todos nuestros socios a que miraran con nuevos ojos nuestra Fundación y su forma única de mejorar el mundo.
En los meses siguientes, invité a socios de Rotary de todo el mundo a compartir sus propias historias sobre los proyectos que han llevado a cabo con el apoyo de la Fundación. Ellos describieron el impacto que presenciaron de primera mano y cómo han transformado miles de vidas.
Ahora que han oído sobre tantos proyectos exitosos, a los maravillosos socios y al personal dedicado a hacerlos realidad, les solicito que también formen parte de esta historia de éxito.
Sus donaciones a La Fundación Rotaria ya están marcando una diferencia. Sin embargo, me gustaría ir un paso más allá y animarles a pensar en grande: consideren la posibilidad de invertir en el área de interés que más les apasione.
Si bien cada uno de nosotros se apasiona por algo en particular, todos tenemos algo en común: queremos que la vida de las personas de todo el mundo mejore. En Rotary, sus sueños de un mundo mejor pueden hacerse realidad con la ayuda de La Fundación Rotaria. Porque los rotarios no se limitan a soñar: convierten sus sueños en realidad. Y estas acciones marcan una diferencia real y duradera en la vida de tantas personas.
Con su contribución a la vacunación contra la polio, ayudan a garantizar que ningún niño vuelva a contraer esta enfermedad. Con su aporte a los Centros de Rotary pro Paz, contribuyen a la paz mundial. Al contribuir a nuestro Fondo Anual, garantizan que los proyectos eficaces sigan contando con una financiación sostenible.
No todas las contribuciones a la Fundación tienen que ser cuantiosas, ya que toda donación nos ayuda a generar el impacto duradero del que han leído este año. El mundo necesita a Rotary más que nunca. Se requiere nuestro valor, nuestro optimismo y nuestro compromiso con el bien común. Por eso necesitamos su ayuda.
En Rotary contamos con una amplia variedad de áreas de interés. Ya sea que decidan apoyar la salud materna en Nigeria, los programas de alfabetización en Belice, el empoderamiento económico de comunidades que se están recuperando de situaciones difíciles o los proyectos de protección del agua dulce, su contribución generará un impacto duradero y cuantificable. Donar a la Fundación es mucho más que financiar proyectos. Es una forma de mostrar compasión y empatía hacia los demás. Como he dicho muchas veces —y ahora lo creo más que nunca—, todo lo que hacemos crea una oportunidad para alguien, en algún lugar.
Estoy muy agradecido por esta oportunidad de servir.
HOLGER KNAACK
Presidente del Consejo de Fiduciarios de La Fundación Rotaria