Por Diana Brown
Gobernadora del Distrito 4250
2025-2026
De acuerdo con el Diccionario de la lengua española, una profesión se define «empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que percibe una retribución», y un profesional es quien «ejerce su profesión con capacidad y aplicación relevantes».
En Rotary, las profesiones se denominan clasificaciones y constituyen un sistema para categorizar a los socios por su actividad profesional o empresarial principal. Se espera que sean una muestra representativa de la comunidad, para así crear una fuente de conocimientos que se destinen al servicio.
Es importante que un club refleje la diversidad de negocios y oficios de su localidad y así sea posible implementar proyectos con recursos diversos. La clasificación es fundamental para la estructura y el propósito de servicio del Club Rotario, ya que permite el aprovechamiento de habilidades profesionales para el bien social, en conformidad con los ideales rotarios.
Más allá de la profesión, se considera el talento, y Rotary abre las puertas a todas las profesiones para que se complementen entre sí. Lo ideal es que en cada club haya un representante de las distintas disciplinas académicas, así será posible integrar los equipos que ejecutan los proyectos.
Como sabemos, las necesidades por resolver son variadas y demandantes; por eso se requiere una variedad de expertos que, con visión creativa y dinámica, propongan soluciones sostenibles que permitan la participación de la comunidad. Dichas soluciones deben ahorrar recursos, aprovechar sistemas nuevos y capacitar a los beneficiarios de las comunidades.
Los talentos y la experiencia de cada rotario crean entornos efectivos donde unos aprenden de otros. Los rotarios aprenden de los comunitarios y viceversa. Así es la sabiduría de Rotary.
¡Unidos para hacer el bien!


