Por Ximena Porres
Club Rotaract Uwara Kik
En el Club Rotaract Uwara Kik hemos trabajado durante más de siete años con la aldea El Paraíso, Palencia, convencidos de que la educación transforma vidas. Este año, gracias al apoyo del Club Rotario Guatemala Vista Hermosa, cuatro jóvenes de esta comunidad recibieron Becas de Excelencia para realizar sus estudios de diversificado.
Acompañarlas ha sido un privilegio que me ha permitido aprender de ellas y comprender que, cuando nos unimos, ningún obstáculo es tan grande como para impedir el acceso a la educación.
De pequeña, Angélica tuvo dificultad para hablar. Fue una maestra de su escuela quien la ayudó a superarlo y a expresarse con confianza. Desde entonces, nació en ella el sueño de convertirse en maestra para inspirar a otros a creer en sí mismos.
Sin embargo, pensó que su destino sería seguir a su padre y trabajar como tortillera el resto de su vida. Pero su madre no permitió que le arrebataran ese sueño. Juntas lucharon por abrirle un camino.
Hoy, gracias a la beca, Angélica estudia el diversificado y se prepara para convertirse en esa maestra que transformará vidas, tal como transformaron la suya.
Suleymi, de 16 años, ha vivido toda su vida en El Paraíso. Sueña con ser empresaria, algo poco común para una mujer en su comunidad. «Las mujeres no suelen serlo», le dicen. Pero ella tiene claro su propósito y sus padres han hecho todo lo posible por apoyarla.
Con su beca, hoy estudia Bachillerato con Diplomado en Administración y Recursos Humanos, decidida a romper paradigmas y abrir camino para otras jóvenes.
Finalmente hablemos de Lupita, cuya motivación nace de una promesa. Su madre falleció hace algunos años, pero, antes de morir, le pidió una sola cosa: que nunca dejara de estudiar.
Desde entonces, con esfuerzo y el apoyo constante de su padre, ha enfrentado cada reto con coraje. Hoy, gracias a la beca, estudia magisterio y así cumple la promesa más importante de su vida.
Acompañar a estas jóvenes en este capítulo de sus vidas me ha motivado y me ha recordado la verdadera razón por la que dedicamos nuestro tiempo y esfuerzo. He entendido que cuando un joven se atreve a soñar, todo el trabajo de Rotary cobra sentido.