Por Ingrid Pineda
Club Rotario Aguadulce

Cuando mi amiga y PDG Ivonne Castillo me escribió preguntando si quería escribir un artículo para esta revista, me sentí sorprendida, asustada y emocionada; y con la alegría de ser recordada por esta amiga nicaragüense dije «sí» llena de entusiasmo. Luego, al pensar en un momento significativo para mí, venían a mi mente tantos recuerdos que me sentí abrumada.
Pensé en nuestros comienzos: convivios, entregas de alimentos a familias durante la pandemia, proyectos, reciclatones, tantos recuerdos. Pero como si Dios me señalara con avisos de neón, se iluminó mi memoria y recordé un momento que marcó mi vida y la de una familia de nuestra comunidad.
Unos padres llenos de amor y angustia, al ver a su hija luchando con un tumor en una rodilla, actuaron
Queridos amigos, vivir este proceso, recibir audios con llanto de emoción y alegría de una madre que recibía respuesta a sus oraciones. Saber que Dios usó la amistad rotaria para llevar a cabo su deseo, me maravilla al punto de arrancarme lágrimas y hacer que mi alma vibre, lo cual me hizo afirmar mi compromiso de Dar de sí antes de pensar en sí y usar la amistad como ocasión para servir.
