Por Ailyn Zamora
Club Rotaract Coclé

No dudé en ningún instante ser rotaractiana. El voluntariado es parte de mí y aportar mi granito de arena para que otros puedan estar mejor es un gran privilegio. Si bien es cierto que no todos nos sentimos preparados para un cambio, el hecho de conocer a otros chicos, que al igual que yo crean que con tan poco se puede lograr mucho, es simplemente maravilloso. Han pasado ya cuatro años desde que entré en este movimiento y no me arrepiento; he vivido y aprendido tanto que motivo a otros jóvenes para que se unan a esta familia.
Gracias a Rotaract he tenido la oportunidad de conocer a grandes amigos, no solo en Panamá, sino también en otros lugares del mundo. En 2020 viajé al RYLA Costa Rica, una experiencia magnífica, en donde tuve la oportunidad de mejorar mis destrezas, aumentar mi potencial y, ante todo, aprendí a trabajar en equipo. Recientemente, gracias al apoyo de las rotarias de Penonomé y a los rotarios de Playa Coronado, tuve la oportunidad de viajar a Guatemala a la conferencia Bidistrital Rotaract, del Distrito 4240-4250, y fue simplemente extraordinario.

