Por José Mauricio Ponce
Club Rotario Punta Cana Bávaro
Mi viaje en Rotary comenzó el 12 de octubre de 1998, cuando junto con un grupo de amigos de la universidad me invitaron a fundar el Club Rotaract de Esperanza.

Desde ese momento lo apoyé como secretario y luego como presidente, cargos que forjaron mi liderazgo y compromiso con el servicio. Esa etapa inicial sentó las bases de una profunda conexión con los ideales rotarios.
Después de un tiempo, mi pasión me trajo de vuelta a la familia rotaria en 2017. Mi regreso fue impulsado por un inmenso amor por Rotary y el firme propósito de volver a formar clubes Interact y Rotaract inspirando a nuevas generaciones.
La visión de un mundo mejor, la amistad genuina y el efecto transformador de Rotary siempre resonaron profundamente en mí. Hoy me siento feliz de haber formado clubes Interact y Rotaract en Punta Cana, lo que confirma que cuando se quiere, se puede.
Con el apoyo de rotarios, al igual que yo comprometidos por un mundo mejor, se desarrollan programas como RYLA, que forjan el liderazgo y el compañerismo, valores importantes para nuestros jóvenes; valores que se fortalecen en Rotary.
Actualmente ocupo la presidencia del Club Rotario Punta Cana Bávaro. Es un honor liderar este club y continuar mi compromiso con Dar de sí antes de pensar en sí. Cada paso en Rotary ha sido una lección de vida y un refuerzo de mi convicción del poder que da servir a otros.
Mi experiencia es un testimonio de la dedicación y el espíritu rotario, ya que con cada actividad busco la manera de dejar mi sello de amor, compromiso y servicio hacia los demás.
