Por Claudia Noriega
Club Rotario Guatemala Vista Hermosa
Ella es Catarina Ixcol Chay, a quien con cariño llamamos Cata. Desde hace algunos años prepara la comida de rotarios y de miembros de Ingenieros sin Fronteras que vienen de Estados Unidos a construir puentes y escuelas en áreas rurales de Guatemala. Cata es una mujer agradecida y feliz, a pesar de las duras experiencias que vivió.

Cata viaja desde Santo Tomás la Unión, Suchitepéquez, al lugar del proyecto y permanece allí el mismo tiempo que los voluntarios. Cuenta lo feliz que la hace preparar la comida y que sea saludable, balanceada y sabrosa. Los platillos que más disfrutan los visitantes son los frijoles, el jocón de pollo, el cocido de res, y a «papa Mike» (Mike Paddock) le encantan las tortillas tostadas.
A veces también prepara panqueques, sándwiches con mantequilla de maní y tostadas a la francesa, comenta Cata. Con el tiempo aprendió a hablar inglés. Ahora, además de preparar la comida, es traductora. ¡Habla tres idiomas: español, quiché e inglés!
Durante la construcción de un puente de hamaca en San Martín Jilotepeque conoció a Rex. Al final de la estancia, Rex ofreció muy amablemente llevarla de regreso a su casa. Al llegar sus pequeñas sobrinas de 5 y 7 años, inmediatamente lo llamaron «tío Rex». A Cata le tomó más tiempo darse cuenta de que Rex la quería y un poco más aceptar que a ella le gustaba y que también lo quería.

Finalmente se hicieron novios y Rex pidió la mano de Cata a toda la familia, como se acostumbra en la comunidad. Hoy están comprometidos y son una pareja feliz. Cata expresa así los motivos de su felicidad: «Yo quiero mucho a Rex porque es muy bueno. Me demuestra su amor y se preocupa por mi mamá».

