Dejemos que la acción nos defina
En la Asamblea Internacional del mes pasado, el presidente electo Olayinka «Yinka» Hakeem Babalola hizo un llamado a los socios del mundo rotario para que pusieran en práctica nuestro mensaje presidencial para el año rotario 2026-2027: Genera un impacto duradero.
Este mes de febrero, en el que celebramos el Mes de la Paz y Prevención de Conflictos, tenemos la oportunidad de canalizar el llamado a la acción de Yinka y convertirlo en un cambio real.
Recordemos que la paz va más allá de la ausencia de guerra. Una vida libre de conflictos, pero marcada por el hambre, la inestabilidad o la incapacidad de cuidar de la propia familia, no es verdadera paz. La paz requiere libertad, oportunidades y respeto por la dignidad humana. Sin embargo, a menudo, el miedo bloquea ese camino: miedo al cambio, a la pérdida cultural, a las personas que no entendemos.
El miedo no se vence con la evasión ni con la agresividad. El conocimiento es el primer paso hacia la paz. Rotary adopta esta idea. Nuestros Centros de Rotary pro Paz y sus becarios pro Paz, junto con otras iniciativas de educación para la paz, demuestran cómo el conocimiento fomenta la confianza y ayuda a las comunidades a encontrar soluciones a los conflictos.
En Colombia, décadas de conflicto han dejado profundas heridas. El programa Caminos hacia la Paz y la Prosperidad, galardonado con el premio para Programas de Gran Escala 2025 de La Fundación Rotaria, se ha asociado con el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas para ampliar las oportunidades, mejorar la resolución de conflictos y conectar a las personas con los servicios sociales. Su objetivo es romper los ciclos de violencia, pobreza e inseguridad alimentaria para que la paz pueda echar raíces.
En Maharashtra (India), Swati Herkal, galardonada con el premio Gente de Acción, construyó la paz a través de la prosperidad. Su proyecto abordó el deterioro de la salud del suelo, el aumento de la deuda y las enfermedades causadas por los fertilizantes químicos que afectaban a los agricultores. Ella y colaboradores de Rotary pusieron en marcha un programa de agricultura regenerativa que revitalizó la tierra, redujo los costos y restituyó la estabilidad. Más de 1100 agricultores participan ahora en el programa y más de 50 aldeas han adoptado el modelo.
Rotary también promueve la paz mediante la restauración de la dignidad. En Chad, Domino Frank, becario de Rotary pro Paz, descubrió que más de 1500 mujeres que lucharon en una rebelión habían sido excluidas de los programas de reintegración. Su defensa condujo a la primera subvención global de La Fundación Rotaria en Chad y a la creación de Corredores de la Paz. Más de 100 mujeres, el triple del objetivo, completaron cursos de alfabetización y capacitación profesional, y formaron una cooperativa para mantener a sus familias.
Desde Colombia hasta la India y Chad, la lección es clara: la paz no es un sueño. Es el resultado de una acción sostenida centrada en lograr un impacto real y duradero. Para replicar estos éxitos, los clubes rotarios pueden seguir tres pasos: aprender de los becarios pro Paz y otros expertos pro Paz de nuestra organización, aplicar una perspectiva de construcción de la paz a las evaluaciones de las necesidades de la comunidad y dar prioridad al impacto generado.
En un mundo lleno de miedo, Rotary no puede conformarse con medidas a medias y palabras vacías. Si realmente somos gente de acción, entonces la acción debe definirnos. Juntos podemos generar un impacto duradero en todo el mundo, en nuestras comunidades y en nosotros mismos.
Francesco Arezzo
Presidente de Rotary International