Por Edgarkis Criséstomo
Club Rotario Santiago Monumental
En marzo, Rotary se enfoca en lo vital: agua, saneamiento e higiene. Sin agua potable, la salud y la esperanza se marchitan; con ella, la humanidad florece. Es entonces cuando el servicio rotario se transforma en un acto de profunda humanidad.
Un claro ejemplo es el nuevo acueducto en Capotillo, Dajabón. Gracias a una Subvención Global de más de USD 127 000, esta comunidad fronteriza pasó de la vulnerabilidad a tener agua potable en sus hogares. Pero no nos detenemos ahí: ya trabajamos junto a Michigan y Evanston (EE. UU.) en un proyecto similar para Clavellina, Azua.
Ese mismo compromiso mira al sur del país, con una Subvención Global en desarrollo para el acueducto de Clavellina, en Azúa, concebido como una solución sostenible, con la participación de la comunidad internacional de Michigan y Evanston, EE. UU., y una visión conjunta para hacer el bien.
Llevar agua no es solo instalar tubos; es restaurar la dignidad. Este mes, la invitación es clara: propongamos proyectos que transformen la escasez en vida. Porque cuando el agua llega, el cambio es para siempre.


El Club Rotario Dajabón participó en la construcción de un acueducto.