MENSAJE DE LA PRESIDENTA DEL CONSEJO DE FIDUCIARIOS DE LA FUNDACIÓN ROTARIA – JULIO 2026
Me fascina la idea de escribir un diario de gratitud. La disciplina que requiere es muy sencilla: Cada día hay que anotar tres cosas por las que uno se sienta agradecido y prestar atención a cómo empiezan a cambiar nuestra forma de pensar, nuestra energía e incluso la manera en que nos relacionamos con el mundo a partir de ese momento.
Para mí, la gratitud es más que un sentimiento: es una fuerza. En Rotary, la gratitud es un reflejo de quiénes somos. Dar las gracias a nuestros donantes es una manera de reconocer su contribución y de rendir homenaje a la fe que depositan en que un mundo mejor es posible.
Suelo escribir a menudo en mi diario de gratitud. No lo hago todos los días, pero sí lo suficiente como para mantener los pies sobre la tierra. Quisiera compartir con ustedes una entrada de enero que escribí durante la Asamblea Internacional. La Asamblea es más que el evento anual de capacitación que organizamos para los gobernadores electos: es un encuentro pleno de inspiración y momentos que perduran en la memoria mucho después de que se apagan las luces.
Mi primera entrada fue en agradecimiento a Debbie y Russell Doby. En 2022, debido a la pandemia, Debbie, que en ese momento era gobernadora electa, no pudo gozar de la inspiradora experiencia de asistir a una asamblea. Un año después, apenas unos días antes de la conferencia de distrito en la que, con mucho entusiasmo, ella sería la anfitriona, Debbie y su esposo sufrieron un choque frontal. La conductora del otro vehículo falleció; Debbie y Russell, milagrosamente, sobrevivieron.
Tras la tragedia, encontraron la gracia divina. Crearon un fondo de dotación para su distrito en la Sociedad Arch Klumph, con la intención de sembrar en el dolor un sentido de propósito.
En mi segunda entrada reflexioné sobre Ravishankar y Paola Dakoju, una pareja del Club Rotario de Bangalore (India). Durante la asamblea se comprometieron a donar 50 millones de dólares a La Fundación Rotaria: una cifra y una promesa extraordinarias que representan el 85 % de su patrimonio. Al respecto, Ravishankar comentó: «Cuando das más de lo que crees que te es posible, la vida te devuelve más de lo que te es imaginable». Esa sola frase resume la esencia de Rotary.
Mi última entrada fue en agradecimiento a Moh Eid y a Chuck y Carol Stocking. Después de que Ibrahim, el hermano de Moh y trabajador humanitario, fuera asesinado mientras asistía a las víctimas de la guerra, Chuck decidió crear el Fondo Ibrahim Eid para apoyar a los becarios de Rotary pro Paz. Su donación inicial fue de 100 000 dólares, con el objetivo de alcanzar el millón. Esto es lo que ocurre cuando el dolor se convierte en esperanza.
Hoy, la entrada en mi diario de gratitud es para ustedes. Para los socios de larga data y para los recién llegados, para quienes donan año tras año y para quienes se aprestan a hacer su primera donación. Muchas gracias. Que la gratitud sea nuestra brújula este año.
JENNIFER JONES
Presidenta del Consejo de Fiduciarios de La Fundación Rotaria