ROTARY CLUB SAN PEDRO SULA Y CADRE

By José Handal Bográn

Los proyectos de Rotary comienzan con la mejor de las intenciones, y generalmente nacen de observar necesidades comunales. En cierto sentido, los rotarios son como el caballero andante que busca deshacer agravios y enderezar entuertos.

Sin embargo, reza el dicho que aunque la confianza es buena el control es mejor. Y el Equipo Técnico Cadre cumple una parte de esa función de superintendencia, pero también trae beneficios a los proyectos.

En cierta ocasión, al PDG Armando Simesen de Bielke se le asignó visitar un proyecto de dotación de agua potable para unas comunidades campesinas en Perú. Era un proyecto con una inversión de 250 mil dólares y de beneficio para unas dos mil familias, o diez mil habitantes, que incluían más de 1 300 infantes menores de 4 años.

Antes de la visita, se pidió el certificado de origen para el químico que se usaría para potabilizar el agua, pero por atrasos del proveedor no se entregó a tiempo. No fue sino hasta que el CR Armando expuso el problema que causaría esa ausencia que el documento apareció, y en el acto, pues de hecho era una marca reconocida mundialmente.

El CR Armando cierra con este pensamiento: «Es un gran camino para completar y no hay mejor
forma de vivirlo. Mientras más hacemos, más nos involucramos».

El contratista y Armando esperan la reacción en el kit de determinación de cloro y pH.

Resultado de la reacción, comprobando las ppm de cloro libre y el pH.

Con un grupo de entidades colaboradoras de una comunidad beneficiaria.

Armando con el contratista, la junta de agua y el Rotary Club.

Armando, con los padres y colaboradores del proyecto en una escuela a 3.700 metros de altura.

Total
0
Shares
Related Posts
Total
0
Share