Por Ana Margarita Chávez E.
Club Rotario San Salvador Cuscatlán
En los 300 kilómetros de costa que bañan a El Salvador se despliega un tesoro que va más allá de lo imaginable. Una espléndida máquina de olas genera un oleaje constante, iluminado por un sol que brilla todo el año y una sorprendente variedad de playas con rompientes y puntos ideales para surfear, lo que hace que El Salvador se distinga como un paraíso fantástico para los que practican este deporte. Pocos lugares ofrecen olas izquierdas y derechas de clase mundial, en playas con fondos de roca y arena.
Siglos antes, las costas de El Salvador ya eran un espectáculo que impresionaba a quienes las descubrían. Los primeros navegantes españoles documentaron en crónicas del siglo XVI la fuerza de las olas salvadoreñas y los imponentes farallones que divisaban.
En los años setenta, las cámaras de Hollywood también apuntaron a estas playas, pero fue hasta en el 2019 que tuvo lugar el lanzamiento de la iniciativa SURF CITY I, hoy en día reconocida como el epicentro de una cultura vibrante y apasionada por el surf, donde la fuerza de las olas se convierte en una forma de vida, lo que hizo que El Salvador obtuviera su lugar como destino turístico de clase mundial.
En la actualidad, Surf City I es considerada el corazón del surf profesional en Centroamérica. Sus olas han sido testigos de los más grandes eventos, desde los mundiales de la International Surfing Association (ISA) hasta el tour latinoamericano, siendo El Salvador el primer país de la región en recibir la prestigiosa Liga Mundial del Surf.
Si las costas del oeste en Surf City I han impresionado a nivel mundial, no dejes de gozar las del oriente salvaje en Surf City II, donde sorprende la furia y la fuerza arrolladora de sus olas.
Recuerda que las noches en la playa, lunadas, gastronomía y amistad no te las puedes perder.



Fotografías: cortesía del Ministerio de Turismo de El Salvador.